lunes, mayo 15, 2006

Cada rama, cada hoja, el tronco...las raíces.


Iendo y recorriendo cada rama, cada hoja,
trato de buscar algo, aun no sé, eso no lo sé.
Reviso y me detengo, escrupulosamente, cada hoja;
Se caen marchitas, por el frío, la estación, eso lo sé.

Siguen lanzándose al vacío, lo entiendo,
dan su vida porque saben que otras están viniendo.
Es la delicia de las ramas mostrarse desnudas,
ahora somos nosotras, el sol y sus miradas mudas.

¿Las ramas? algunas delgadas, otras robustas,
pero ninguna como el tronco, imponente y añejo.
¿Que hace el aquí? la envidia de las ramas, envidiosas estas;
me dice: te vuelves igual a mí, sapiente y viejo, este tronco viejo.

Resbalando por las raíces, trato de encontrar,
lo que ellas buscan hacia el fondo, en la oscuridad.
Es húmedo, frío y tanta soledad hace aquí,
sin poder encontrar lo que ellas buscan así.