Mi destino
No pude rechazar mi destino, al cual he sido sujetado,
pero no sé aún si lo llevo como carga o como un tesoro preciado.
Es un privilegio ser sometido a los amores del verso,
aún cuando deseo huir del terrible embrollo en el que estoy inmerso.
Pero correr no me aleja de la verdad, de mi destino,
solamente huyo de aquello que me aleja mas de ti, verso incisivo;
en la vida acabo de aparecer solamente para abrazarte, verso;
tú me acoges en tus brazos, con tu escape siempre listo.
Renuncié a ti, cual campesino huye del arado y de los surcos,
corriendo en mis zapatos, espantado de la verdad, mi destino;
en los campos tomo el arado, surcos me ruegan, a trabajar se ha dicho;
ahora me sujetan tus brazos, y lloro en tu hombro amigo.
Y en esto, riego con las lágrimas que abonan la tierra,
moviendo el arado con sudor, pero siempre ahora contento.
He aceptado aquello que es mío, este preciado talento,
recojo de tus brazos, verso, el regalo de Dios...mi destino.
No pude rechazar mi destino, al cual he sido sujetado,
pero no sé aún si lo llevo como carga o como un tesoro preciado.
Es un privilegio ser sometido a los amores del verso,
aún cuando deseo huir del terrible embrollo en el que estoy inmerso.
Pero correr no me aleja de la verdad, de mi destino,
solamente huyo de aquello que me aleja mas de ti, verso incisivo;
en la vida acabo de aparecer solamente para abrazarte, verso;
tú me acoges en tus brazos, con tu escape siempre listo.
Renuncié a ti, cual campesino huye del arado y de los surcos,
corriendo en mis zapatos, espantado de la verdad, mi destino;
en los campos tomo el arado, surcos me ruegan, a trabajar se ha dicho;
ahora me sujetan tus brazos, y lloro en tu hombro amigo.
Y en esto, riego con las lágrimas que abonan la tierra,
moviendo el arado con sudor, pero siempre ahora contento.
He aceptado aquello que es mío, este preciado talento,
recojo de tus brazos, verso, el regalo de Dios...mi destino.
